sábado, 11 de julio de 2015

BORGES, MUSICA Y POESÍA



MUSICA, BORGES Y POESIA
JOSE LUIS BARROETA

América.
El mundo es unas cuantas tiernas imprecisiones.
El río, el primer río. El hombre, el primer hombre.
JLB

            Un viaje profano por el continente, poblaría de notas a la memoria. Un viaje sagrado por la memoria, un recorrido hecho de palabras y hombres; de canciones y nombres. Anotaciones dispersas apenas.
            Hay un espejo en cada ciudad, un reflejo de recuerdos que cruza el aire.
América es tierra poblada de espejos, de puertas que se abren a los sueños, de mundos alternos escondidos tras una melodía.
            Cada instante de mi vida está poblado de olores y sonidos; de golpes de luz y texturas. Aquí es una esquina de pueblo que me rehace, más allá un olor de guayaba rescata del exilio a los recuerdos, sé que llevo por dentro algunos tambores y una guitarra que llenan de aliento a mi memoria.
            Un camino de canciones une el alma de América, espejos de tiempos y lugares. Un continente que se funda con palabras, que se hace con palabras y cantos, aquí se retoma el espíritu primigenio de la poesía, el sentido misterioso del verbo que crea y transfigura.
            Arriba, muy arriba hay recuerdos hechos en ritmo de Jazz, virtuosidad de sonidos, espontaneidad y genio creador.
            Hay un lugar en el mundo hecho de corridos y rancheras, un lugar que alguna vez hemos llevado por dentro, apasionado y terrible; a veces trágico, siempre violento. Un ídolo popular es la estampa que lo refleja: Infante el espejo de algún lugar y de otros tiempos.
            Entre las islas hay dos versiones sobre el universo, una se hace de tambores, de giros y sudor; la otra es voz perenne, verbo profundo. Trovadores y bailarines dos rostros de ritos y letanías, imágenes alternas de un paraíso en llamas. Silvio rebelde y Pérez Prado convulso.
            En la costa bullen los tambores. Tierra adentro es dominio de las cuerdas. El arpa y la guitarrilla tienen sus reinos y pueblan las llanuras de inquietas resonancias. La brevedad de la vida, Simón dándole la vuelta al mundo en un caballo viejo.
            Arriba, en los Andes en una de las moradas abandonadas del sol, Orfeo ha dado sus instrumentos a una raza oprimida, hechas tristeza sueltan las quenas y las flautas sus dolores. El cóndor pasa y llena de alas el horizonte, de sueños.
            Allá abajo, muy abajo se tocan los extremos, pasión y tragedia, violencia de pampa y ciudad austral, dos voces que se enlazan en milongas y tangos. Carriego y Gardel espejos confinados en la memoria.
            Apenas soy el hombre que oye, el que viaja con cada canción, que se hace sus espejos con voces ajenas.
            América une sus extremos, Infante y Gardel; Paz y Borges. Música y verbo hacen que se cierre el círculo literario hecho de acordes musicales y poesía.

El verbo.
Ciudad que se oye como un verso.
Borges.

            Entonces, aquel hombre supo que mucho antes que él alguien ya había dicho: hágase la luz. Por eso inventó un espejo, una fisura hecha de un conjuro extraño mentado verso. Pero aquel remedo era apenas una llamita triste  del verbo primigenio y con un ardid de la memoria la rodeó de cantos, hizo pájaros de madera y cuero. Después de haber visto que aquello tenía aliento de vida pero que le faltaban alas decidió darle vida al reflejo creado. En uno de ellos está la imagen del cuerpo que vibra, lo acompaña una corte de pájaros, un ángel caído que mueve caderas y manos para volar. El otro  se quedó con los cantos y comiéndose algunos pájaros de madera y cuero ahora los lleva por dentro y  juega a ser dios con eso que ahora le han llamado poesía.
            La palabra funda pueblos, el hombre es un fundador de palabras. Borges es palabra que rehace, que reinventa. El supo que ya otros habían fundado su mundo. Entonces hizo espejos para fundar el nuestro.
            He recorrido los caminos de sus palabras para saber de mi mundo. El de sus  versos que llena de alas a mis recuerdos.

Fundaciones.
Calle Grande y sufrida
eres la única música de que sabe mi vida.
Borges

            Una comentario sucinto de Fervor de Buenos Aires[1] a propósito de la música y los recuerdos diría que el poemario fue escrito con versos que cautivan imágenes de los lugares y tiempos de una ciudad. Un poema tras otro ofrece al lector instantes que sólo existen ya en la memoria. El detalle verbal engendra al universo entero, Buenos Aires respira en cada verso, se refleja, renace. El poema rehace al arrabal, se cuela entre los cementerios, hace retratos de figuras desterradas. Yo volví de las tierras antiguas del naciente/ y recobre sus casas. El verso fijado hace perenne lugares y nombres. Borges ha vuelto de Europa y redescubre el mundo de su nacimiento, un tributo para el rincón del mundo donde ha nacido establece un cruce intertextual de sus primeros libros de poesía. He conmemorado con versos la ciudad que me ciñe/ y los arrabales que se desgarran.
             Si se comentara ligeramente Luna de Enfrente[2] podría sostenerse que la presencia de la ciudad sureña persiste. Que el poeta es testigo de un espacio y lo contiene en sus versos. Habría que añadir tal vez, que  rompe el cerco citadino, que  mira  más allá y empieza a fundir a su Buenos Aires con otros espacios.
            En Cuaderno San Martín[3] el poeta ha asumido su trabajo fundacional y emprende su oficio de hacedor de lugares y nombres. El afán de fijar en la memoria nombres, hombres y lugares sostiene la labor poética del escritor. El se sabe reflejo y busca la alteridad que lo  haga corpóreo.
Acordes del espejo.
            La poesía se impregna de canto y muerte para saldar su cuentas con la memoria, el misterio de la muerte reflejado en la tragedia del hombre de la orilla, aquel que está más cerca del primer hombre.
            Son deslindes imaginarios los que tiene, extremos que se unen en el verso: la alegre canción y el último viaje. Confluyen en un mismo espacio: el arrabal.
            Al espacio físico se le unen otros dos: el lugar de la muerte y el  sitio de la música. Ellos se insertan en otro discurso, el de la memoria que rescata, que los hace perenne.
            El hombre disuelve sus miedos al tiempo conjugando en el poema  lo que lo toca desde lejos. Resucita sus temores con el canto y los resuelve  con dos imágenes de una misma figura, la vida que se refleja en la canción y la muerte. Una canción siempre es un ejercicio de memoria para el cantante, pero también es un exorcismo de la muerte. El poeta también recuerda al escribir y arroja luz sobre las calles, (Calle que dolorosamente como una herida te abres) sobre los vestigios de un pueblo que ha empezado ha vivir solamente en la memoria. Esta ciudad que yo creí mi pasado/ es mi porvenir, mi presente/  En cada verso se actualiza el aliento vital, no obstante persiste simultaneamente la duda: Las encrucijadas oscuras/ que lancean cuatro infinitas distancias/ en arrabales de silencio. Toma pocesión del lugar interno, del lugar del alma la presencia alterna del sueño: La calle abierta como un sueño.../ la oscuridá es la sangre /de las cosas heridas. Otra presencia del poeta: la noche.  La noche es una fiesta larga y sola Los duelos, los bailes, la muerte y el sueño del arrabal tienen un momento privilegiado, el de la oscuridad: en el dormitorio vacio/ la noche cerrará los espejos. Espacio alterno de la muerte y los sueños, el de la poesía de Borges. Seguro de mi vida y de mi muerte, miro los ambiciosos y quisiera entenderlos./Su noche es tregua de la ira en el hierro, pronto en acometer./Hablan de humanidad./Mi humanidad está en sentir que somos voces de una misma penuria./Hablan de patria./Mi patria es un latido de guitarra...
            El tango es el baile que antecede a la muerte, el rito de cortejo que también puede ser anterior a la cópula. El puñal es un falo por donde entra la muerte....y el destino que acecha tácito, en el cuchillo./ (El fallo de destino más para siempre,/ que dura en mí lo escuché esa noche en tu noche/ cuando la guitarra bajo la mano del orillero/ dijo lo mismo que las palabras, y ellas decían: La muerte es vida vivida,/ la vida es muerte que viene;/ la vida no es otra cosa/ que muerte que anda luciendo.)
            Tal vez después hablé de Carriego, del amor y el juego, dejemos que Borges cierre este intento de acercarse al mundo terrible del arrabal y del tango pendenciero: Barrio con lucidez de pesadilla.../te empeñas en jugar con naipes raspados la vida;/ tu alcohol mueve peleas.../Tu vida pacta con la muerte; toda felicidad, con sólo existir, te es adversa.



REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS:

[1]Borges, Jorge Luis. (1923) Fervor de Buenos Aires. En: Obras Completas. Argentina: Emecé Editores. 1974.

[2]Borges, Jorge Luis. (1925) Luna de Enfrente. En: Obras Completas. Argentina: Emecé Editores. 1974.

[3]Borges, Jorge Luis. (1929) Cuaderno San Martín.  En: Obras Completas. Argentina: Emecé Editores. 1974.

domingo, 19 de abril de 2015

EN TORNO A LO FANTASTICO

EN TORNO A LO FANTASTICO.  ANOTACIONES PERSONALES.

Todas estas grotescas desproporciones
entre la riqueza del mundo percibido por el olfato
y la pobreza del lenguaje hacían
que dudará del sentido de la lengua.
PATRIK SÜLKIND (El perfume)

            Pensar que en la literatura se encuentra el único ámbito de lo fantástico es subestimar su alcance, quizás hacerlo implica una limitación parecida a la de aquellos hombres que pretenden ubicar como contexto de aparición de los ángeles a los terrenos religiosos o a los libros sacros de la iglesia católica.
            En cualquier manifestación humana está escondido un halo fantástico, hasta en los libros más racionales o reflexivos de la filosofía o la ciencia se encuentran velos alternos -diría cualquier víctorbravosiano-  que se pudiera atisbar  y  develar.
            Fantástico es cualquier ruptura que la razón no puede explicar y quizás las hoy sesudas explicaciones del origen de la vida sean, dentro de unos cuantos años, literatura de ficción, a la caída de una episteme suceden y renacen los velos de la fantasía.
            Especula el hombre para explicar, especula para esconder miedos, para volcar la multiplicidad del cosmos en el lenguaje, lo fantástico es terreno baldío donde la razón ha perdido su dominio. De lo fantástico a la realidad virtual
            Son fantásticos los mundos recreados por la virtuali­dad, el ciberespacio es otro mundo creado por estas máquinas ávidas de interrumpir el paraíso del hombre con la naturaleza. Las sensores desplazan a las palabras y desploman al mundo real. La ficción nace entonces de los lenguajes de programación cibernéticos y se instalan en las mentes de los ciberactantes.
            Esta ruptura epistemológica ha ocasionado francas desavenencias en relación con las propuestas verbales que la literatura ha ejercido en los lectores. El advenimiento de una nueva era audiovisual signada por la interacción ha propuesto discusiones interesantes en torno a la recreación de estancia temporales y espaciales bajo lenguajes de computación.
            Admito que los campos (literario-ficcional y ciberné­tico-virtual) no se sustituyen y no está en mi ánimo enfrentarlos, al contrario se complementan y enriquecen. La disgresión aparente tiene su base en los presupuestos teóricos a propósito de la creación de mundos alternos que llevan al hombre a ámbitos fantásticos. En ese encuentro del arte con la tecnología se esta fraguando una rebelión que pretende quebrar la episteme dominante en el siglo XX.
            A partir de interrelaciones verbales el hombre fue, durante mucho tiempo, un pequeño dios que creó en su pensamiento mundos alternos rebosantes de elementos extraordinarios que rompían con la coti­dianidad.
            La lectura, a pesar de Mac Luhan, no perecerá, ahora para leer al mundo se suman los otros sentidos, los sensores nos posibilitan la entrada a otros mundos provistos de realidades recreadas.
            Buena parte de las producciones cinematográficas de nuestro tiempo recurren al artificio tecnológico para crear ámbitos fantásticos pero ello no impide que sigamos leyendo.
            En buena parte de los "nuevos" juegos de vídeo se intenta incorporar al jugador usando la cibernética, no obstante, los juegos de lectura persisten y para los iniciados siguen siendo tan atrac­tivos como estas maravillas tecnológicas. Quizás la razón que predomina en ambos es que el protagonista es el homo ludens. Porque jugamos creamos mundos fantasticos donde lo imposible esta de capa caída y los velos se cruzan a cada rato en la lucidez de la razón.
            Particularmente "ligar los ámbitos de la ficcionali­dad literaria con los de la realidad virtual pueden desvirtuar, probablemente, el ejercicio imaginativo del hombre y con esto la creación artística.
            A partir de la lectura se inaugura una multiplicidad de relaciones cognitivas conscientes e inconscientes que ponen de manifiesto un sinnúmero de experiencias culturales y vitales del lector, en el caso estrictamente literario la polisemia textual supone una multiplicidad de estancias temporo-espaciales en el lector. Pensando en estas noches renuncié a la idea de seguir pensando que debería conformarme con las propuestas a propósito de lo fantástico, sacados de libros decimonónicos y de manuales de psicoanálisis. Lo fantástico es todo lo que nuestra mente no se imagina y que surge de situaciones inusuales, fantástico era para un aborigen americano un tren como para un latinoamericano es un trasbordador espacial, fantástico es para un francés una serpiente amaestrada con música como para un suizo fantástica es la existencia de los sicarios colombianos. Fantástico es nuestro dios crucificado para un siux como es para un motilón fantástica la idea o el misterio de la trinidad.
Lo fantástico en América y sus implicaciones
     Lo fantástico en América es todo lo que la cotidianidad rozaba para alterar a la ficción. La impronta fantástica de los desconocido se constituye gracias a las posibilidades de la mente humana de imaginar pero como los americanos vivimos imaginando más que pensando pues es natural que aneguemos la ficción con nuestra realidad mental. Un proceso inverso conlleva a instaurar nuevos mundos, cuando intentamos decir la verdad es cuando las versiones dicen nuestras mentiras. Agregaba en aquel entonces que por esa razón se recurra a crear imaginarios zoomórficos llenos de sirenas, unicornios, gárgolas y toda especie de engendro extraordinario para proponer a los lectores las alteraciones del "mundo real, el mundo racional y verdadero".
La sola mención de la palabra es una puerta para que se inaugure toda clase de ficción fantástica en el referen­te, en la realidad misma, lo fantástico empieza cuando los objetos ordinarios empiezan a llenarse con una aureola de misterio que lo convierte en alteridad.
            Las propuestas de los escritores, de antemano, constituyen un aporte más al mundo fantástico, pero la ruptura no esta en la referencialidad del texto sino en la disposición que de tales signos hace el lector. Es el lector quien da paso a la ficción, la ruptura se inicia en las palabras, a veces, pero se desarrolla en las máscaras del lector.

            Un hombre soñó que había enfermado de realidad, al abrir los ojos salieron dos mariposas de sus párpados, entonces supo que todo había sido simplemente un sueño. 

REALIDAD Y FICCIÓN

ENSAYO FICTICIO DE UN LECTOR REALO ENSAYO REAL DE UN LECTOR FICTICIO

...por el hombre vuelve a ponerse toda la historia
en la balanza y salen de su escondrijo los secretos
del pasado para que su sol les ilumine.
No es enteramente posible adivinar todo lo que será
aún la historia.
FRIEDRICH NIETZSCHE

I. ARBITRIO PRIMERO

...así continuaron viviendo en una realidad
escurridiza momentáneamente capturada por las palabras,
pero que había de fugarse sin remedio cuando
olvidarán los valores de la letra escrita.
GARCIA MARQUEZ

·       
La historia de los hombres es la de la palabra, el verbo da perennidad a la acción y también le concede algo de sentido.
·       
Lo histórico es un espejo trashumante que convierte lo sucedido, en supuestas verdades que abren caminos y destinos a los pueblos.
·       
El recuerdo pareciera ser la valoración que viaja y une tiempos, a través del recuerdo toma sentido el espacio.
·       
La memoria de un pueblo está en su capacidad de recordar, esto es, iluminar con la reminiscencia, hombres, tiempos y espacios, relacionándolos e interpretándolos.
·       
El hombre es un hacedor de recuerdos, vive para hacer luces que luego son rescatadas por la posteridad.
·       
La verdad no está en lo que dicen las palabras, sino en lo que sin decirlo dicen, no desnudos sino a través de los ojos del escritor es que son luz y vida  los recuerdos.
·       
Lo ficticio no es un invento del hombre, es una vida alterna que hace para escapar de su fugacidad, engañando a sus dioses y huyéndole a su sombra, es decir a su muerte.
·       
La casa de la mentira fue la casa de la historia, yo lo viví, yo lo vi, yo lo supe, yo lo desentrañé  no han sido más que artificios para imponer los dogmas de un olvido que no está en los hombres, sino que entra a ellos a través de sus sentidos, falsos testigos de la vida misma, falsificadores de palabras.
·       
La casa de la verdad está en los restos de la casa de la historia, constituye un mundo cenizado de recuerdos rescatados y convertidos, revividos y resaltados en lo verídico del caos. Fragmentos que revelan la desintegración del hombre moderno, pero que son una muestra de la unidad disuelta en la pérdida genealógica de la univocidad humana.
·       
Historia, historicidad, historiografía, histórico, historicista, historicismo, historiado, histeria de términos para presumir que se ha entendido qué es el vivir.
·       
    Ficción, ficticio, ficcionalizado, ficcionalizar, ficcionario para evadir que algún día tenemos que morir.

II. INTERMEDIO

            El tiempo pareciera ser el soporte que le permite al hombre, mejor dicho a la cultura, iniciar recorridos por los caminos de la reflexión.
            La temporalidad acentúa los cambios vertiginosos de lo corpóreo y lo invita a hacerse constantemente preguntas sobre su entorno y sobre si mismo.
            Tales inquisiciones se resuelven con palabras, con palabras apostadas a las puertas de los ejes temporales, cargadas de signos que nombran y que se nombran, y al mentarse a sí mismas hacen un híbrido hecho de referentes e imaginarios; que al mencionar y referir deshacen un mundo y erigen un caos hecho de verbo y facto conjugado en la escritura.
            Atreverse a reflejarlos es ejercicio cotidiano del escritor, quien exorciza sus temores a partir de la conjugación híbrida y del fragmento que contiene al universo.

III. ARBITRIO SEGUNDO

EVIDENCIAS

·      A propósito del texto1.

            Pensar que un texto es histórico2  porque aluda a hechos históricos tiene sus implicaciones. Un texto no se construye exclusivamente con referencialidades de un proceso vital traducido en lenguaje y correspondiente a una dualidad temporal y espacial determinada. Tales elementos contribuirían, en todo caso, a lo que podría llamarse los soportes textuales de una obra escrita.
            Tampoco un texto es ficción3  porque contenga elementos relacionados con mundos alternos que sólo han existido en las construcciones lingüísticas que lo sostienen y que gracias a las interrelaciones entre el narrador y el lector pueda adquirir significados. Estas interrelaciones se fundamentan en soportes contextuales más complejos.
            Tocar los dos extremos para aludir a la relación compleja de dos ámbitos interdependientes4  sugiere, de antemano, la imposibilidad de delimitar con exactitud hasta qué punto un texto es historia o es ficción. Por lo tanto,  resulta adecuado fijar posición al respecto.
            Un texto es histórico no porque narre hechos que sucedieron sino porque expresa, en su superficialidad o en su profundidad estructural elementos vitales, espaciales, temporales y de cosmovisión de una cultura a través de los cuales queda inscrito en un proceso lingüístico.
            Tal propuesta incluiría como texto histórico a casi todas las creaciones  de escritura, no obstante, habría que pensar entonces en los textos de ficción5. Qué los caracteriza y diferencia de los anteriores. Para establecer algunas puntualizaciones al  respecto es necesario recurrir a otra evidencia.
·      A propósito del lector.
            Los lectores no podrían, de antemano, dividirse en lectores de historia y lectores de ficción. Aunque la lectura es un ejercicio de elección el texto es para el lector inelegible para ubicarlo en una instancia histórica o ficcional. Los elementos que confluyen en la actividad lectora  apunta hacia el juego de significado y hacia la posibilidad significativa de estos, la lectura es una actividad   expansiva según esta última propuesta, porque ante cada frase se abren múltiples posibilidades de interpretación, aun en textos denotativos; el ludismo por su parte implica un constante intercambio semántico que contribuye al enriquecimiento del mensaje y le otorga una multidimensionalidad significativa. Aunque el lector supone que ha elegido un texto histórico, termina perdiéndose en los laberintos de las palabras, aunque haya pretendido escoger un texto de ficción las palabras empiezan a darle muchísimos rastros para encontrar el camino perdido y le aporta modos de ver y sentir el mundo.
            Los textos no están superpuestos, están compenetrados y se deben entre sí interdependencia. Fuera de la historia y de la ficción no hay salvación. La historia y la ficción son esencia vital expresada en lenguaje. 
            Los lectores están superpuestos, la historia y la ficción lo salvan de la fugacidad. El lector con su oficio transita por la perennidad a través de las palabras que al ser revividas con cada lectura al mismo tiempo lo llenan de vida. El mundo ficticio del texto se cruza con el mundo real del lector en este intercambio de vitalidades.


IV.  EL FALSO CUADERNO DEL ARBITRISTA

·      HISTORIA Y FICCION. Astro verbal de dos caras.

Elegí la ficción porque creo que en un escritor
lo importante es su poder imaginativo. La fuerza de la
imaginación es tan poderosa que puede acondicionar hechos reales.
JUAN RULFO

            Vida, ficción e historia constituyen un triángulo de luces y velos entrecruzados.
            Tres caminos traspasan el triángulo formando una estrella de seis puntas expresadas en el texto: la imaginación, la realidad y la verdad.
            El oficio de un escritor es dual, develar y velar. Cuando hay evidencias indetermina, cuando hay laberintos arroja luz sobre sus paredes pero no muestra la salida.
            La estrella textual pareciera tener dos caras, la de la subjetividad y la de la objetividad,  esta última intenta predominar en los escritos que pretenden representar, ser fieles a la figuración, la subjetividad por su parte intenta confundir y busca la reflexividad, la respuesta que la salve.
            Hay quienes creen que la historia pertenece a una de las caras de la estrella, a la de la objetividad y le confieren a la ficción el envés. Historia y ficción son reverso y anverso de un mismo ámbito, el del lenguaje. Allí son indisolubles objeto y sujeto. El lector es objeto y sujeto de su propia creación, la lectura. El texto es ante todo sujeto que espera ser convertido.
            El lector confronta y traduce ámbitos, dilucida e identifica. Piensa que la función de significancia o de representancia puede  salvar abismos entre la función poética y la referencial, entre la intencionalidad discursiva y la competencia semántica.
            Antes del advenimiento de la modernidad se concebía a la historia como una propuesta expresiva para referir y la literatura una postura estética que se refería. En la modernidad, historia y ficción son campos indistintos del arte, campos minados donde el lector al denotar detona multiplicidad de trampas semánticas que apuntan hacia un contexto, traduciéndose en polisemia que traduce y distorsiona a la vez.
            La escritura se hace de un tiempo y un espacio que no está en ella sino en el lector, el terreno del escritor es la palabra rescatada, el del lector la palabra renovada, cada lectura es una renovación de la metáfora. El tiempo y el espacio de la escritura es virtual, no se corresponden con el tiempo y el espacio físico de dimensiones y/o medidas, es una temporalidad y espacialidad alterna, dimensiones otras que toman sentido con la lectura6 .

·      INQUISICIONES SOBRE FICCIÓN E HISTORIA.

            ¿La literatura refleja a la historia, la literatura no representa a lo real?
            La realidad se sabe cercada por el lenguaje y lo engaña, la historia esta más allá de la realidad y sabiéndose infinita busca sus límites en las palabras. Si la literatura representara a lo real uno de los dos habría dejado de existir, si no lo representara ninguno existiría6 .
            ¿Y qué es la ficción?
            Es un espejo, es un espejo donde lo corpóreo se trueca en aire, lo etéreo en piedra, lo finito en eterno. Es un espejo que transforma y transgrede.
            Entonces, lo poético... 
            ¿qué es lo poético?
            Es un diálogo entre lo real y lo ficticio, lo histórico y lo verdadero6 .
            ¿y la poesía?
            La poesía es un diálogo inconcluso con la vida y la vida le debe su aire a las palabras de donde viene desde el inicio de los tiempos.
            Pero y ¿qué es Literatura?
            Decir literatura es decir viaje, viajar es leer el mundo, leer es viajar a través de las palabras, escribir es hacer y deshacer mundos viajeros. La literatura presenta espejos de palabras, no es realidad ni pretende serlo, es apenas un espejo donde fija sus rostros la historia y la ficción, es decir, la semblanza del espíritu.
            ¿Pero todo esto bien podría ser verdad o no, cómo convencernos que lo que se ha dicho es verdad?’
            La legislación del lenguaje entrega las primeras leyes de la verdad (...) El mentiroso requiere de las designaciones válidas de las palabras para hacer aparecer como real  a lo irreal.
               ¿Qué es verdad? Un ejercito inmóvil de metáforas, metonimias, antropomorfismo, en breve una suma de relaciones humanas que fueron poética y retóricamente intensificadas, traducidas y adornadas y que, luego de un largo uso, a un pueblo le parecen sólidas, canónicas y obligantes: las verdades son convenciones de las que uno se ha olvidado que son tales, metáforas que se han desgastado y se han vuelto sensorialmente débiles, monedas que han perdido su sello y que ahora ya no son tomadas en consideración como monedas, sino sólo como metal.” NIETZSCHE9


NOTAS                       
                       




1 Para una mejor comprensión de los enunciados véase el artículo de Paul Ricoeur Mundo del texto y mundo del lector para completar las consideraciones a propósito del lector, el narrador, los pactos de lectura entre ambos, los viajes emprendidos por el lector. Particularmente es atractiva la noción de lector virtual y de lector real, la de narrador digno de confianza y la del  no digno, de la persuasión y el distanciamiento,  de la lectura inocente y la distanciada, de las alteraciones  que desorientan al lector pero que lo liberan, la lectura que promueve la interpretación y  la noción de indeterminación, de los viajes del lector y de los acercamientos sucesivos y expansivos que hace como viajero.

2 Representancia  es la función que Paul Ricoeur (1994) le confiere a la historia intentando dar luces para el entendimiento discursivo de historia y  ficción.

3 El peso en el caso de la ficción recae, según Ricoeur en la significancia.

4 Francoise Perus  (1994) aludiendo a los límites entre La literatura y la historia se inclina por la noción de interdisciplinariedad y descarta la pluri y la transdiciplinanierad. Ficción e historia sin sostener que una depende a la literatura y otra a la historia forman parte de la interdisciplinariedad aludida por Perus.

5 En el caso de la historiografía, la ficción se encuentra al final en el producto de la manipulación y del análisis expresa Michel de Certeau, (1994) habría que agregar que en el caso de la ficción, la historiografía se encuentra en la producción de manipulaciones y de análisis tanto del lector como del narrador.

6 Mario Lancelotti hace algunas aproximaciones en torno al tiempo y sus connotaciones en el campo literario, en tal sentido sostiene:
               Whitehead postula que pasado, presente y futuro se implican y que, por lo tanto, cada segmento del tiempo nos muestra, a la vez una recapitulación y una prefiguración de la realidad. En un “proceso” semejante al flujo misterioso de la vida cobra una marcha circular y reversible, comparable al eterno retorno. Una idea parecida podríamos extraer de los planteos fenomenológicos de Husserl en su revisión del pensamiento de Brentano. De un modo o de otro la idea de una temporalidad discontinua, recurrente y previsible confirma las más osadas aventuras de la fantasía y certifica, a un tiempo, la validez de la intuición poética y el indisoluble lazo que une poesía y filosofía. Pacheco y Barrera (1993), disertaciones que dan soportes a estas aproximaciones y de algún modo pueden constituir un punto de discusión y reflexión  más profundo aun.
7 Partiendo de la pareja de contrarios realidad e irrealidad (que como todos los contrarios, dialécticamente resultan ser conceptos complementarios: la existencia de uno presupone la existencia del otro y de ello deriva su sentido), propondremos un esquema de caracterizaciones sobre  realidad y fantasía (o de lo fantástico, como insiste en decir Cortázar), donde buscaremos la ubicación a la gama de posibilidades que incluye categorías que van de la realidad objetiva hasta lo trasreal.
Las dimensiones de la realidad nos llevarán a los planos de la fantasía (al fin ay al cabo de una forma de realidad) si partimos de la división  objetiva del acontecer, la realidad imaginada de la fantasía  y la realidad intuida o revelada del sueño y de la magia. Sostiene Gustavo Luis Carrera en su ensayo titulado “Aproximación a supuestos teóricos para un concepto del cuento” En Del cuento y sus alrededores, Pacheco y Barrera (1993)  

7Poesía es el diálogo del hombre con su tiempo, sostenía Antonio Machado, ver en tal sentido a Andrés Fidalgo (19??) en su libro titulado Elementos de Poética

[1]9 Sin referencia exacta, cita extraída del material fotocopiado Acerca de la verdad y la mentira en sentido extramoral publicado en la revista Filosofía de la Universidad Simón Bolívar  traducido del alemán por José Jara.

LA TESIS: SIETE PECADOS Y SIETE VIRTUDES

la tesis: Tejidos y enredos De los siete pecados  y las siete virtudes en torno a las tesis José Luis Barroeta Barazarte....